Privatizar las ciudades

Privatizar las ciudades

Vivamos hoy en las ciudades que construiremos mañana.
Construyamos hoy las ciudades en las que viviremos mañana.

No es fácil cambiar de la noche a la mañana una ciudad. No podemos hacer mañana mismo de nuestra ciudad, una ciudad privada. Por varios motivos.

Uno de ellos es que puede que haya gente que no esté interesada. Tiene ahí su trabajo , posiblemente su negocio. Y además que puede que hay otros motivos por los que no pueda o no quiera irse de la ciudad. Por el mismo motivo aunque un grupo grande de gente estuviera dispuesta a vivir en una ciudad nueva construida para ellos, iban a tener los inconvenientes de tener que trasladar su medio de vida a esa ciudad. Si fuera posible. Y eso sí que no es algo qué se puede hacer de la noche a la mañana.

Otro de los motivos son los poderes fácticos. Que iban a hacer lo que estuviera en sus manos para impedirlo. Y en los poderes fácticos se incluyen, por supuesto, el gobierno, el Estado y la izquierda. Pero es posible dar algún paso al respecto. No puedes irte de tu ciudad pero si puedes irte de tu casa o de tu barrio. Puedes juntarte un grupo de gente y comprar un edificio que se vaya a construir. Un edificio o una manzana de edificios. Sólo los edificios o los edificios con su patio y zona ajardinada. Sólo una manzana de edificios o una urbanización completa. En cualquiera de esos casos usted puede poner las normas y requisitos para la convivencia y para ir a vivir y ser propietario de esas viviendas. Ya sean criterios morales, políticos o religiosos. Puede incluir en las normas que si alguien cambia su posición política, moral o religiosa, que se vea obligado a dejar la vivienda. Puede prohibir expresamente la entrada a su portal, edificio, zonas privadas o urbanización, a toda persona o grupo de personas por esos mismos motivos políticos, morales o religiosos. Puede usted poner una multa cuantiosa que ahuyente a los intrusos, a los invasores. Incluso puede usted poner guarda privada, “policía” privada. Y usted puede hacer todo esto sin necesidad de cambiar las leyes. Este es un asunto que puede interesar mucho a los cristianos para no permitir en sus urbanizaciones a homosexuales. Todo esto es fácil hacer porque es en la misma ciudad. Compran las viviendas entre un grupo de personas, como las que van a vivir allí, y además les sale más barato. Venden las casas donde vivían antes, todo solucionado. Incluso podrían ponerles nombres a las viviendas. Viviendas libres, viviendas por la libertad, viviendas por la libertad sexual, urbanización por la libertad sexual, barrio libre. O añadiendo al nombre, el nombre de la ubicación: barrio, calle, pueblo, etc.

Un mundo mejor es posible.

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